Cuando fuimos los mejores

Louis Mountbatten un aristócrata diplomático británico, que llegó a ser Virrey de la India (y fue asesinado por el IRA en 1979) dijo en cierta ocasión: “En la actualidad, yo voto al partido laborista, pero mi mayordomo es tory”.

Siempre nos gusta pensar que somos algo mejor de lo que realmente somos y, sobre todo, fuimos. Hoy en día, cuando uno habla con personas de cierta edad, independientemente de su adscripción política, desde la Derecha “pop” hasta la izquierda más pseudochavista, llega a la conclusión de que todos corrieron delante de los grises en algún momento de su vida, especialmente en los meses previos a la transición. En realidad, si corrieron en algún lugar y dirección, muy probablemente lo hicieron detrás de los grises y en sentido contrario a ellos.

Hace unos días, una persona conocida me comentaba como, siendo él niño, recuerda que se organizaban autobuses desde Legazpia, su pueblo natal, a San Sebastián para venir a ver a Franco y su séquito en verano. Y no venían a apedrearle precisamente, sino a aplaudirle y pasar el día agradablemente en la capital. Lo mismo ocurría con casi todos los pueblos de Gipuzkoa y en gran medida, como no, en la propia Donostia. A día de hoy, sin embargo, haría falta un estudio antropológico aderezado con técnicas propias de CSI para encontrar una sola persona que reconozca que estuvo en esas jornadas de ensalzamiento caudillista, a pesar de que no todos, ni mucho menos han fallecido.

Y no tengo tampoco ninguna duda de que, dentro de 20 años ocurrirá exactamente lo mismo con el posicionamiento frente a ETA y la violencia terrorista o de cualquier otro tipo. Quienes evitaban saludar a sus vecinos por ser Concejales/as de un partido constitucionalista; quienes pedían que quitaran las Casas del Pueblo de sus edificios porque su vivienda corría riesgo; quienes miraban a otro lado y aprobaban en la intimidad los repugnantes actos del GAL; quienes escudriñaban desde detrás de una cortina la manifestación que protestaba por un atentado o quienes tomaban potes al mediodía mientras otros se concentraban en la plaza del pueblo el mismo día en el que habían asesinado a uno de sus conciudadanos…todos ellos contarán a sus nietos y cuñados lo firmes que fueron frente al terrorismo, lo mucho que se indignaban cuando mataban a alguien, lo proactivos que fueron para alcanzar la paz…

Cuando fuimos los mejores
nuestro otro yo nos acechaba
mercaderes de deseos,
habitantes de la nada

(Loquillo)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s