ESTAR O NO ESTAR

A raíz de la “espantada” del Ministro Wert en la última Gala de entrega de los premios Goya, hemos podido leer, oir y ver multitud de comentarios, críticas (a favor y en contra) en todo tipo de medios de difusión. Por no hablar de la ya gastadísima frase de “arden las redes sociales”, que, a estas horas deben estar más chamuscadas que la Torre Windsor de Madrid.

Como responsable político municipal de varias materias durante algunos años (Participación Ciudadana, Fomento, Turismo o Seguridad Ciudadana) he ido a muchos actos, eventos, reuniones…y, obviamente, a unos con más ilusión que a otros. En medio, la mayoría, a los que vas porque te “toca” como responsable del ramo o porque sustituyes al Alcalde en una presentación, un saludo, una bienvenida a un Congreso…De todos los bolos a los que me debía ir el que menos me gustaba, con varios cuerpos de ventaja, era FITUR, la Feria de Turismo de Madrid. Era un apocalipsis de ostentación, de despropósito, de desproporción, hasta convertirse en una “Feria de las Vanidades” donde cada cual intentaba demostrar (en el fondo, a sí mismo) que era mejor que los demás atendiendo al número de metros cuadrados y diseño que ocupaba su stand. Y, como en el castigo llevaba la penitencia, me tocaba además siempre a continuación del día de San Sebastián, por lo cual debía sumar a mi escasa predisposición espiritual para acudir al evento, un penoso estado físico. Pero iba porque era mi responsabilidad, porque me pagaban para ello y porque estaba obligado a saber cómo nos vendíamos en esa Feria, cómo nos trataba el Gobierno Vasco en la disposición del stand y a saludar a mucha gente que podían ser futuros prescriptores del destino, operadores turísticos, etc…Es cierto que cuando iba a ese evento nadie me chillaba ni abucheaba, pero eso ya lo hacían en casa, en nuestro propio municipio, territorio y país, así que tampoco era nada nuevo ni extraño para quienes no somos nacionalistas en Euskadi.

Decía Zapatero, cuando le abucheaban e insultaban el 12 de Octubre en el desfile de las Fuerzas Armadas, que eso “iba en el sueldo”. Eso es falso, por mucho que se haya convertido en un mantra buenista de muchos políticos. En ningún sueldo debe ir implícito que te insulten, de la misma manera que no lo puede ir la esclavitud o la humillación. Cualquier persona debe ser tratada con respeto, en general, y especialmente en el ámbito de la labor que desarrolla, por muy cafre que sea en la misma. Que te insulten no está en el sueldo, pero acudir a los actos y reuniones propios de tu cargo sí es una obligación. Wert –o Zapatero, o cualquier otro- no debería ser insultado al acudir a un acto oficial propio de su responsabilidad. Pero debería acudir a él porque es su obligación, salvo una causa de fuerza mayor como enfermedad, problemas con el transporte o fallecimiento de un ser allegado, y ninguno de estos casos se dio, sino al contrario, hizo ostentación pública y buscó un subterfugio cutre para no ir.

Por eso, sólo por eso, a estas horas debería haber sido cesado o haber dimitido. Su continuidad es una ofensa, inconcebible en un país con un mínimo rigor democrático.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s