El tiempo que (si es posible) te quede libre.

“Mi marido y yo hemos decidido empezar una familia mientras mis padres aun son lo bastante jóvenes para cuidar de nuestros hijos” (Rita Rudner, actriz)

Hoy en día, la decisión de formar una familia depende de tantas variables, que, o se hace con un considerable nivel de inconsciencia, o hay que recurrir a un superordenador que nos diga cuándo, cómo, con quién, qué ingresos debemos tener, cuántos hijos podemos permitirnos y, sobre todo, de dónde vamos a sacar el tiempo para ocuparnos de ellos. Ocuparnos de ellos dignamente, quiero decir. Porque, ¿quién no se ha preguntado en alguna ocasión, a la vista del comportamiento de ciertos padres en un restaurante, en un espectáculo, o simplemente en la calle, aquello de: ¿para qué tienen hijos algunas personas si luego no quieren hacerles ni caso?

Observese que he dicho “el comportamiento de ciertos padres”, porque doy por sentado que los hijos, y cuanto más pequeños menos aun, no son responsables de su forma de actuar, y mucho menos de la desididia de sus progenitores hacia ellos y ellas. A veces tiene uno la sensación de que ciertas personas han decidido que tener uno o varios hijos o hijas es una etapa más a cubrir en su vida, algo que “deben hacer”, como casarse, comprar un piso o ponerse gafas de cerca.

Pero no todos los padres y madres, ni mucho menos, actúan de esa manera. A veces, no pueden ocuparse de sus hijos todo el tiempo y con toda la intensidad que les gustaría porque, sencillamente, tienen que elegir entre pagar las facturas y dar de comer a esos hijos o poder estar con ellos. Hace unos días escuchaba en la radio a un abuelo quejarse amargamente de que, durante el curso lectivo, tenía que salir de su casa a las 7 de la mañana, ir a casa de su hija en autobús durante casi una hora y quedarse a cuidar de sus nietos (dos) toda la mañana porque los padres de las criaturas tenían que salir a trabajar. El hombre lo decía con cierto cargo de conciencia: que nadie pensara que no quería a sus nietos, pero aquello era una verdadera esclavitud. Incluso tenía que planificar sus citas médicas en función de la agenda de su hija y yerno…todo un síntoma de esta sociedad moderna.

work-life-balance

Y a todo ello no contribuye una sociedad que ha hecho de la irracionalidad laboral en materia de horarios toda una seña de identidad. En la que el denominado “presentismo laboral” va implícito con el puesto de trabajo (aunque nunca lo ponga en las condiciones del mismo), especialmente si el/la jefe/a está presente. En la que seguimos teniendo, básicamente, los mismos horarios lectivos en la educación que hace 30 ó 40 años, a pesar de que los modelos de familia o la incorporación de la mujer al mercado laboral (afortunadamente) ha sido exponencial. Sin embargo, las vacaciones escolares siguen siendo de casi tres meses, continuados y sin apenas alternativas, y con adaptaciones escolares que a veces rozan la tiranía para con los padres.

Una sociedad que ha hecho de la irracionalidad horaria o el presentismo laboral, sus señas de identidad, junto a unos horarios lectivos idénticos a los de hace 30 ó 40 años, que ignoran los cambios sociales, de modelo familiar o incorporación de la mujer al mercado laboral

Ha habido algunas experiencias de intentar poner cierta cordura en todo este despropósito, como la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles o la posibilidad de igualar nuestro horario al GMT que nos corresponde, atrasándolo una hora, pero siguen durmiendo el sueño de los justos, igual que otras muchas iniciativas que parecen obligadas a ser relegadas en tiempos de crisis, aun cuando su implementación no tendría apenas coste y supondría un importante ahorro y ayuda a la conciliación familiar. Hablar de medidas sobre subvenciones para cuidado de los hijos como en los países nórdicos, es, sencillamente, ciencia-ficción de la buena, de la de Asimov.

Soy consciente de que es una reflexión delicada en un momento en el que, por desgracia, mucha gente, hombres y mujeres, tienen mucho más tiempo libre del que les gustaría, debido a su situación de desempleo, pero eso no justifica ni dota de lógica el despropósito organizativo general para las familias españolas, que acaba desquiciando a los padres y madres, esclavizando a los abuelos y creando una generación de hijos e hijas “sobreocupados” y agobiados de actividades extraescolares que les roban el tiempo de niñez que deberían compartir con sus padres.

Sé muy bien de lo que hablo: mis padres estuvieron 12 años en Suiza, y no precisamente para llevar dinero negro, sino al contrario, para trabajar buscando ese “El Dorado” que nunca llegó, pero que les hizo dejar 6 años a su único hijo con su abuela, viéndolo solo en vacaciones de navidad o verano. Hoy nos parecería una aberración, pero en aquel momento no era extraño. Espero que nadie tenga que volver a repetirlo y el tiempo que les quede libre, todo el que sea posible, se lo dediquen a sus hijos y a sus hijas; si las tuvieran, claro.

 

Anuncios

2 comentarios en “El tiempo que (si es posible) te quede libre.”

  1. Buenas, me alegra saber que has recuperado tu buena costumbre de escribir en un blog. Es algo que a los politicos os favorece mucho y os da cercania al ciudadano. Felicidades

    Me gustaría saber tu opinión sobre la irrupción de Podemos en el mapa municipal donostiarra y cuantos concejales creeis que vais a perder por el camino. Muchas gracias por tu blog.

    1. Hola Garbanzo. Gracias por leerlo…

      Ya hace unos cuantos años que no hago ningún caso de las encuestas, porque la experiencia me dice que, entre lo que se equivocan y la “cocina” que tienen (da igual quien las haga), es muy difícil que acierten. Aun recuerdo cuando la última encuesta 3 días antes de las Municipales de 2011 nos daba entre 9-10 concejales, y nos quedamos en 7.

      En mi opinión, “Podemos” podría sacar uno, ninguno o 2 ó 3 Concejales, es imposible saberlo. Si nos atenemos a los 5.000 votos que sacaron en las europeas, eso sería un/a concejal/a, pero para ello tendrían que conseguir pasar el “corte” del 5%, que tampoco será fácil en unas elecciones polarizadas como las municipales.
      Hay gente que me ha dicho que votó Podemos en las europeas, pero que en ningún caso lo haría en las Municipales o Generales…

      En definitiva, me parece imprevisible

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s